Con el advenimiento de la “cultura blog”, muchos han comenzado a pensar que la prensa está muerta. Algunos auguran que su futuro será el más negro de los posibles. En este sentido, son muchos los que creen que no podrán sobrevivir aquellos medios que no estén basados en el talento, ni en la creatividad, ni en la originalidad, sino en el monopolio de una gigantesca y antiecológica red de distribución de celulosa imposible de replicar.
Al principio pensaba que tales vaticinios eran un tanto exagerados pero, tras lo ocurrido ayer, he empezado a pensar que a los que sostienen tal teoría no les falta razón. Me explicaré.
El pasado 17 de junio, el blog Nosolometro lanzó una encuesta entre la comunidad digital de lectores madrileños pidiendo a los lectores sugerencias para poner un mote al nuevo intercambiador de la Puerta del Sol. La idea se la debemos a Dani, autor de Nosolometro.

Imagen de la marquesina para la que se busca nombre. (Nosolometro)
Un día después, el 18 de junio, el diario digital Somos Centro, recoge el testigo de Dani y, citando la fuente original de Nosolometro, alude a la lluvia de ideas para denominar a la nueva marquesina. Hasta aquí, todo correcto.
Cuatro días después, esto es, el 22 de junio, el diario El País publica, un artículo invitando a los lectores a sugerir nombres para la marquesina de la Estación de Sol. Evidementemente, la idea original de este artículo había sido de Dani, y los demás medios recogieron lo publicado por Nosolometro, con la diferencia de que El País no cita la fuente original.
La situación de competencia creada como consecuencia de la proliferación de blogs le ha puesto las cosas difíciles a la prensa. Pero, por más negra que sea la situación, hay muchas maneras de sobrevivir. Fagocitar el trabajo y la creatividad ajenas sin siquiera reconocer la autoría no creo que sea el mejor camino, ni me parece digno de un medio de la talla y el prestigio de El País. Pienso que el derecho de cita es mucho más que un derecho, es un gesto de caballerosidad y elegancia, máxime teniendo en cuenta la diferencia de dimensión entre El País y Nosolometro. Pensad en ello para el futuro.

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