Centrodemadrid

El Ruido nocturno en el Madrid de los Austrias

Posted in Uncategorized by centrodemadrid on noviembre 17, 2011

Demasiados bares de copas, demasiadas terrazas, demasiada gente maleducada junta. Aún son muchos quienes creen que el Centro de Madrid es el decorado de un parque temático. Aún son muchos los empresarios que quieren ganar dinero fácil con las copas. Y ello entra inevitablemente en colisión con el derecho al descanso de los vecinos.

El programa de RTVE “El Escarabajo Verde” ha emitido un reportaje sobre los efectos del ruido en la salud.

Hay una parte que aborda la situación del ruido nocturno en el Centro de Madrid, que crea graves conflictos sobre todo ah0ra que en el Barrio hay muchos niños pequeños. Es algo de lo que ya se ha hablado bastante en este blog.

Ver a partir del minuto 4:40.

http://www.rtve.es/television/20111110/ruido-fondo/474487.shtml

Las terrazas en el centro de Madrid: Gallardón “vende” el descanso de los vecinos

Posted in Uncategorized by centrodemadrid on abril 16, 2011

Hay vecinos que están hartos, y con razón. El ambiente anda más que revuelto por la calle Santiago.

Nuestro Alcalde Gallardón, en su empeño de pagar la deuda que corroe el Ayuntamiento, ha decidido comerciar con el derecho al descanso de los vecinos. Un día haré un post más detallado sobre el tema, pero en los últimos años de su Gobierno ha ido modificando las ordenanzas municipales para promocionar la instalación de terrazas, es decir, para que los bares pongan sus mesas en la calle y la gente pueda sentarse a consumir alcohol en la vía pública.

Las modificaciones han consistido en ampliar el horario, (hasta la una de la madrugada los días laborables, y a las dos y media los viernes, sábados y vísperas de festivos), en reducir el ancho de acera mínima para instalar mesas, y lo último, ya que consiste en suprimir la necesidad de autorización. Es decir, en instaurar una especie de “barra libre” para que todo el que quiera se sirva del espacio público como le venga en gana.

Resultado: Gallardón nos ha vendido, situando el descanso de los vecinos a merced de l afán de lucro de los hosteleros.

Es posible que los vecinos no estén muy al tanto de las sutiles modificaciones que Gallardón ha ido introduciendo en la normativa sobre terrazas. Y que, que a diferencia del lobby hostelero, no se hayan enterado de este proceso de revisión normativa. Pero lo que resulta indudable, es que son los ciudadanos quienes sufren las consecencias de este desmadre regulatorio.

Los horarios de estos locales son incompatibles con el descanso nocturno de los vecinos, muchos de los cuales tienen niños pequeños a los que hay que acostar temprano pues tienen que madrugar para ir al colegio.

Un lunes cualquiera las terrazas cierran a la una, y a esa hora en la que empiezan a recoger mesas y sillas, arrastrándolas, y generando aún más ruido. En caso de cumplimiento de horario, los vecinos, la víspera de un día laborable, no pueden contar con silencio hasta la 1 y media de la madrugada. Las vísperas de sábados, domingos y festivos, los vecinos que tengan una terraza enfrente de su vivienda no pueden descansar hasta las tres de la madrugada.

Las noches ruidosas son un factor de degradación del centro de nuestras ciudades que incita a sus habitantes a abandonar la zona, y además deprecia el valor de las viviendas. Para que unos pocos ganen dinero, otros muchos salen perdiendo.

Os dejo un vídeo para que sepáis de qué estoy hablando:

“Mamá, ponme los tapones para dormir”

Posted in Uncategorized by centrodemadrid on abril 8, 2011

Los españoles somos gente gritona y ruidosa. No hay más que darse una vuelta por cualquier otro país para comprobarlo. No sé qué nos pasa, pero cuando nos juntamos varios españoles en un bar, nos da por gritarnos los unos a los otros. Para quienes sufren el ruido, resulta crispante que llegue el buen tiempo, que empiecen a abrir las terrazas de los bares y que la gente salga a la calle. Y es  un poco triste, pero muchos vecinos están deseando que llueva para disfrutar de un poco de silencio. Porque en algunas calles de Madrid, la concentración de negocios de hostelería ha caído como una desgracia sobre los vecinos.

Uno de esos ejemplos es la calle Santiago. Hace cuatro años era una calle muy tranquila. Pero empezaron a proliferar bares, algunos de ellos con sus correspondientes terrazas. Hay un problema con el horario de cierre de dichas terrazas, completamente incompatible con el descanso de los vecinos. De lunes a viernes, hasta la una no están recogidas. Y a los niños pequeños lo normal es acostarlos entre las 9 y las 10.

Gallardón amplió el horario de las terrazas para recaudar más tasas que ayuden a pagar su gigantesca deuda. El resultado de ello es que los vecinos no pueden dormir.

A esto se une la clientela de los bares de copas que sale a fumar. Durante toda la noche los bares tienen gente en la puerta fumando y, como no, charlando a gritos (al fin y al cabo… esto es España).

A través de la Asociación de Vecinos Ópera Austrias accedo a este vídeo que demuestra lo que deben de sentir los vecinos de la calle Santiago. El bar de copas se llama Barbú. Según me cuentan, los vecinos le han puesto toda clase de denuncias, pero,al parecer  su dueño, es “intocable”.  Cierra a las seis de la mañana. Cómo ha conseguido la licencia para abrir hasta esa hora es uno de los grandes misterios que alguien debería investigar algún día.

Creo que el ruido que genera el dichoso bar (que cierra a las seis se la mañana) fácilmente llega a los 80 decibelios. El vídeo lo grabó una amiga que tiene un niño pequeño. El pobrecito le dice a su madre: mamá, ponme los tapones para dormir.

¿Qué hacéis con nuestro dinero?

Posted in Uncategorized by centrodemadrid on febrero 8, 2010

Según un reciente anuncio del Concejal de Centro José Núñez Guijarro habrá terrazas con veladores en tres plazas emblemáticas del Centro de Madrid: la de Jacinto Benavente, la Soledad Torres Acosta y la de Vázquez de Mella.

La idea se vende como un intento de revitalizar la ciudad, evitando la degradación asociada al botellón y a la prostitución. Según indica el Concejal, el público de tales terrazas será eminentemente turístico, no habrá música y serán para tomar un café (allí estará él para ver qué toma la gente). También ha dicho que estarán abiertas en invierno (pondrán calefacción) y que la concesión será por diez años (nada menos, ni votando al contrario podremos librarnos de las terrazas).

Sin duda el Concejal pinta un escenario idílico propio de una manipulación dirigida a niños de primaria. Parece presentar la alternativa de ¿qué preferís?: ¿civilizados alemanes tomando un café o putas haciendo la calle al lado de jóvenes emborrachándose, potando, meando…?

Así planteada la pregunta, la respuesta parece clara. Pero las cosas casi nunca son como nos las pintan.

Para empezar, la falta de control sobre los factores que han propiciado esta degradación a la que ahora se pretende poner fin, se debe únicamente a las autoridades municipales. Si no han puesto límite a la prostitución y al botellón es por falta de voluntad política. ¿Simple ineptitud o deliberada estrategia? Es difícil saberlo. Lo que está claro es que, una vez habituados a convivir con la degradación, los vecinos aceptan de mejor grado eso de las terrazas. 

Por lo que se refiere a los hipotéticos alemanes tomando café con pastas, nada más lejos de lo que será el futuro. Con la ley antitabaco a punto de entrar en vigor sumado a los amplios horarios de apertura de que gozan las terrazas en la capital (hasta las dos y media de la mañana) estas terrazas serán, con toda certeza, un cónclave de borrachos vociferantes que harán imposible el descanso de los vecinos.

Y, por último, los ciudadanos sabemos que, por mucho de nos intentéis “vender” otra cosa, vuestra verdadera intención es recaudar. Porque si las terrazas se instalaran por el bien social que generan, no pagarían al Ayuntamiento, sino que cobrarían de él.

Ineptos del Ayuntamiento:

Gestionáis la ciudad como si fuera vuestro cortijo particular.

Negociáis con nuestros espacios públicos y los “hipotecáis” más allá de vuestro ruin mandato

No tenéis en cuenta las necesidades de los vecinos. No es tan difícil: vivir en paz.

Sabemos lo que hacéis con nuestros espacios públicos: quitárselos a los ciudadanos para cedérselos a empresas que hagan negocio.

Lo que aún no sabemos es lo que lo que hacéis con nuestro dinero.

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